jueves, 12 de noviembre de 2009

el entomólogo




Cayó en manos de un autentico especialista que la sujetó suavemente por las alas y la atravesó certera y delicadamente con una aguja finísima, sin que ninguno de sus órganos vitales quedaran afectados. Aleteó desesperada, intentando liberarse de ese dolor y de esa sujeción que le impedía remontar el vuelo de nuevo,... fue inútil, acabó inmovil sobre una superficie de corcho, bajo la potente mirada de la lente de un moderno microscopio.

pfp




Fotografía: Bailarina, obra de Joan Miro

6 comentarios:

javi duque dijo...

qué chungo no?
no quisiera ser mariposa ni ser atravesada por la aguja de un entomologo...

Joaquim dijo...

y en cambio Javi, todos estamos clavados por finísimas agujas que nos mantienen en un corcho y permanente observados.

GLÒRIA dijo...

Miró me haría dar muy pocos pasos pero si visita tu blog estoy dispuesta a admitir que a veces no está mal.
Tu texto es muy hermoso,preciso y doliente.
Un abrazo, Pilar.

pilar dijo...

javi te deseo sobre todo LIBERTAD,

es verdad Joaquim, que conforme pasan los años vas notando esas agujas que inmovilizan y duelen... a veces incluso la lupa escrutadora...

Gloria, me alegra que MIró te guste aunque de momento sólo sea en mi blog, pero plantate frente a sus lienzos, dejate empapar por su color y por sus pequeños trazos a puntos, a estrellas, dale una oportunidad, veras como te sugiere...

besos a los tres

Barbebleue dijo...

Y todo porque queremos aprehender la belleza, sabiendo que es imposible. Pero a algo hay que aferrarse...

pilar dijo...

la belleza, no es mal sitio a donde agarrarse Barbazul

beso, también para tí