
Después de una primavera pasada por agua, después de oír llover y tronar durante toda la noche, después de dormir fatal un par de horas, sonó el despertador a las siete, se arrastró como pudo hasta la cafetera la puso en marcha, subió la persiana y abrió la ventana de la cocina, un sol inmenso le cegó por un momento, se giro hacia al calendario que tenía colgado en la pared.
Si, por fin, había llegado el verano.
Fotografía: obra de David Hocney, A Bigger Splash