
Nancy Spero (Cleveland, Ohio, 1926) es ahora una mujer de 82 años , menuda, delgadita , con el pelo muy corto, víctima de una artrosis reumatoide degenerativa que le diagnosticaron a los treintaitantos y que le ha limitado física y moralmente por las fuertes crisis de dolor padecidas.
Su trayectoria artística tiene dos polos críticos, uno hacia las políticas del mundo del arte y otro fundamental y principal, el feminismo, concretamente la denuncia de la violencia la tortura y la injusticia contra las mujeres.
Su visión es transcultural, atemporal y claramente revolucionaria. Habla no solamente de la fatalidad de la violencia masculina sobre la mujer sino de todas las víctimas y testigos del poder que sustenta la tiranía. Hay mucha rabia en su obra mucha desesperación...
Vivió en París con su marido León Golub (pintor también) y los tres hijos de ambos entre 1959 y 1964, y fue al regresar a Nueva York cuando forjó un estilo propio, con un enfoque iconoclasta de los materiales, los procesos y el espacio, como reacción al Expresionismo Abstracto, al Pop-Art y al Minimalismo en boga en aquel momento, en los todopoderosos círculos artísticos de Nueva York, un medio eminentemente masculino.
Ejerció en los sesenta y setenta como pionera del arte feminista y de militancia política. Comprometida con colectivos antirracistas y pacifistas (más allá del gran conflicto de Vietnam). Aparte de esta voluntad política su obra tiene también una dimensión arcana en la que los mitos y misterios ancestrales se interrelacionan con el discurso social.
Su sello de madurez lo desarrolla en su serie de "papiros" inspirados en el "Libro de los Muertos" (1550 años antes de Cristo), cuyo código de "conducta ejemplar" está dirigido a aquellos que buscan un lugar en el firmamento.
El texto es esencial también en todos sus trabajos, Nancy Spero, emplea fragmentos de textos del escritor francés Artaud, (agresividad, locura, dolor)... su lectura puede hacerse casi en cualquier sentido de su obra, mayormente ejecutada en soporte papel, un soporte frágil, delicado pero explícito y contundente como ella misma.
Actualmente se expone su obra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid hasta el 5 de enero de 2009
Fotografía: obra de Nancy Spero