viernes, 17 de mayo de 2013

Shoreham Garden




Fotografía: Esta es una de las más famosas pinturas de jardines que pintó Samuel Palmer (1805-1881) en los alrededores de la ciudad de Shoreham, Kent, a finales de 1820. 
En el centro del cuadro, podemos ver un hermoso árbol reventado de flores, trepando hacia el cielo, debajo del cual se observa la presencia de una solitaria figura de mujer vestida de rojo, que parece caminar pensativa observando la belleza del jardín. 



lunes, 13 de mayo de 2013

llegar a puerto


Llueve mansamente, las nubes están muy bajas, a penas nos dejan ver las laderas de los montes que nos rodean en el Valle de Ezcaray. La familia y los amigos nos reunimos en torno a las once de la mañana, chubasqueros, botas de montaña, paraguas,... ya estamos todos, nos ponemos en marcha enfilando la carretera que conduce a la Cruz de la Demanda. Esta vez no es una excursión ciclista ni montañera, esta vez es una despedida. A una altura considerable, en un paraje cuya belleza ha aumentado por la lluvia caída sin parar esta primavera, que ha llenado de vegetación variopinta, líquenes y musgos las grandes piedras y los abiertos troncos de los arboles que bordean el camino, nos reunimos en torno a lo que fue él, a su gran personalidad, a sus afectos a sus pasiones,... la lluvia arrecia, el riachuelo salta de piedra en piedra gozando de la libertad y del paisaje, compitiendo con Berlioz, con el Requiem de su Misa Solemne que él quiso que le acompañara en sus últimos momentos...¡Hágase su  voluntad¡... 
La lluvia nos empuja hacia los coches de nuevo, ya es suficiente, ¡dejarle ya¡ parece decirnos, ¡dejarle en su intimidad disfrutando de todo cuanto él tanto amó¡...


Besos, Victor, descansa en paz en la tierra que tanto amaste y a la que asiduamente iremos a visitarte. Nunca podremos olvidarte...

piloto


Fotografía: Obra de Eric Ravilious. (1903-1942) Grabador y pintor. Oficial de guerra, muerto tragicamente al estrellarse su avión al volver de una misión de rescate. 
Sus sensibles colores, dibujos, ilustraciones y decoraciones, influyeron definitivamente en las siguientes generaciones británicas de ilustración y diseño. 


lunes, 29 de abril de 2013

camino al andar



caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
caminante no hay camino
sino estelas en la mar.



Antonio Machado



Fotografía: obra de Eric Ravilious




martes, 23 de abril de 2013

palabras




Es nada la palabra que se dijo
(no importa que se escriba para
querer salvarla), es nada y lo fue todo:
la música del mundo y su apariencia

Jose Manuel CABALLERO BONALD  (premio Cervantes 2013)



Fotografía: obra de Eric Ravilious


jueves, 11 de abril de 2013

primavera




Primavera. Los días

transcurren lentos.

¡qué lejos queda el pasado¡



BUSON  (1715-1783)





Fotografía: obra de Eric Ravilious



jueves, 4 de abril de 2013

llueve y llueve



No existe vida
que, aun por un instante,
no sea inmortal.
La muerte
siempre llega con ese instante de retraso.
En vano golpea con la aldaba
en la puerta invisible.
Lo ya vivido
no se lo puede llevar


W.SZYMBORSKA, Sobre la muerte, sin exagerar.



Fotografía:  obra del pintor ingles Eric Ravilious  (1903-1942)  

martes, 19 de marzo de 2013

la infamia, historia atemporal



Los hombres

A principios del siglo XIX, las vastas plantaciones de algodón que había en las orillas eran trabajadas por negros, de sol a sol. Dormían en cabañas de madera, sobre el piso de tierra. Fuera de las relación madre-hijo, los parentescos eran convencionales y turbios. Nombres tenían pero podían prescindir de apellidos. No sabían leer. Su enternecida voz de falsete canturreaba un inglés de lentas vocales. Trabajaban en filas, encorvados, bajo el rebenque del capataz. Huían, y hombres de barba entera saltaban sobre hermosos caballos y los rastreaban fuertes perros de presa.

A un sedimento de esperanzas bestiales y miedos africanos habían agregado las palabras de la Escritura: su fe por consiguiente era Cristo. Cantaban hondos y en montón: Go down Moses. El Mississippi les servía de magnífica imagen del sórdido Jordán.

Los propietarios de esa tierra trabajadora y de esas negradas eran ociosos y ávidos caballeros de melena, que habitaban en largos caserones que miraban al río -siempre con un pórtico pseudo griego de pino blanco. Un buen esclavo les costaba mil dólares y no duraba mucho. Algunos cometían la ingratitud de enfermarse y morir. Había que sacar de esos inseguros el mayor rendimiento. Por eso les tenían en los campos desde el primer sol hasta el último; por eso requerían de las fincas una cosecha anual de algodón o tabaco o azúcar. La tierra fatigada y manoseada por esa cultura impaciente, quedaba en pocos años exhausta: el desierto confuso y embarrado se metía en las plantaciones.

En las chacras abandonadas, en los suburbios, en los cañaverales apretados y en los lodazales abyectos, vivían los poor whites, la canalla blanca. Eran pescadores, vagos cazadores, cuatreros. De los negros solían mendigar pedazos de comida robada y mantenían en su postración un orgullo: el de la sangre, sin un tizne, sin mezcla. (...)

Jorge Luis BORGES.

Historia universal de la infamia.


Fotografía: Dubai. pfp