domingo, 20 de octubre de 2019

catástrofe


Catástrofe.

Símbolo general de un cambio por mutación en un proceso; frecuente signo del inicio de una transformación psíquica. El carácter de la catástrofe, el elemento dominante de la misma (huracán, aire; incendio, fuego; diluvio o inundación, agua; terremoto; tierra) matiza secundariamente el símbolo. La modificación que la catástrofe produce en la gente que la padece tiene, naturalmente, una importancia esencial para discernir el carácter positivo o negativo del cambio.

Diccionario de símbolos. Juan Eduardo Cirlot.

Image: Philip Taafle. Artista Estadounidense, Nueva Jersey (1955)




lunes, 14 de octubre de 2019

a propósito de Rembrandt




En 1565, cuando Rembrandt contaba cincuenta años, se le declaró insolvente. 

"Acudía a menudo a las subastas públicas donde compraba trajes usados y pasados de moda que le parecían extraños y pintorescos. Y a pesar de que a veces estaban sucísimos, los colgaba en las paredes de su estudio entre las cosas hermosas que también se complacía en poseer; por ejemplo toda clase de armas antiguas y modernas- flechas, alabardas, puñales, sables, navajas y cosas de esta índole - ; también cantidades innumerables de dibujos exquisitos, estampas, medallas y cosas semejantes. Además merece gran elogio por una cierta prodigalidad extravagante suya, es decir por la gran estima en que tenía su arte siempre que se subastaran objetos que le pertenecían, especialmente pinturas y dibujos de gran tamaño, ofrecía en su primera puja, un precio tan alto que nunca hubo un segundo postor".  (Baldinucci V, 307)

Sus colecciones hubieron de venderse, y dos años más tarde se vio obligado a vender también su importante casa con pérdida considerable, y a trasladarse a una vecindad humilde.

Rembrandt, murió pobre, y aunque no tan olvidado como nos hacen creer algunos escritores, muy lejos del cenit de su renombre. 

Imagen: Óleo sobre lienzo, Rembrandt, 1606-1669. Los últimos autorretratos, atestiguan la miseria del pintor, son los más oscuros y los más magistrales. Autorretrato con dos círculos, de alrededor de 1665 es sin duda el más enigmático y completo de toda la serie.


martes, 1 de octubre de 2019

Michele Marullo Tarcaniota



Nacido en Constantinopla durante el asedio de la ciudad por los turcos en 1453, a donde habría llegado su madre embarazada poco antes de la caída de la capital bizantina, constituye este personaje un singular ejemplo de intelectual desarraigado, obligado a una vida de continua inestabilidad. 
Vivió exiliado con su familia en la República de Ragusa primero y luego en Ancona y en diversos lugares de Italia donde cultivó la literatura latina y desarrolló también el arte de las armas, defendiendo la cruzada contra los otomanos. En 1497 se encontraba en Florencia donde fue rápidamente aceptado en el círculo de humanistas reunido en torno a Lorenza el Magnífico y contrajo matrimonio con Alessandra Scala, joven y erudita poetisa.
En 1500 volvió a tomar las armas, esta vez en favor de Catalina Sforza; participó también en la infructuosa defensa de Forli  frente a Cesar Borgia. Poco después, el 10 de abril, tras visitar en Volterra al humanista Raffaele Maffei, falleció ahogado al tratar de cruzar el río Cecina a caballo con su armadura completa. 

Marullo fue retratado en un cuadro de notable sencillez compositiva y fina penetración psicológica. Es ahora propiedad de la familia Cambó los cuales intentaron, en julio de 2018, exportar a EE UU el retrato (el último botticelli que se conserva en una colección privada), para venderlo. En aquella ocasión, la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico prohibió el traslado del cuadro a la feria Frieze  en Nueva York, al no poderse garantizar las condiciones de conservación y seguridad. Este veto, sin embargo, se levantó tras una segunda petición de los propietarios del retrato para trasladarlo a Londres, al concretarse todos los detalles sobre su transporte y condiciones de exhibición, la junta autorizó esa salida temporal el 2 de octubre de 2018, lo que ha permitido que la obra se exponga ahora, en la Feria Frieze Masters de Londres con la intención de encontrarle un comprador. 

Fuentes del texto: Wiki y El País.

Imagen: Retrato de Michele Marullo Tarcaniota, obra del pintor Sandro Botticelli  (Quattrocento italiano). 


domingo, 29 de septiembre de 2019

Gutiérrez-Solana y 3



En la obra de Solana, la obsesión por las máscaras, por lo fúnebre, por los fantasmas aparece como si se tratara de un rasgo goyesco; goyesco en esencia porque es típicamente español y cuyo antepasado es Valdés Leal. Los temas de los cuadros de Solana perpetúan es "culto a la muerte" que tanto veneraba el arte español desde Morales, Valdés Leal, Goya y Lucas, esa gravedad taciturna, áspera, que a veces  resulta salvaje en su ironía, que arroja al vacío todo lo que el resto de los hombres considera mal. En los lienzos de este pintor queda patente un pesimismo feroz, siguiendo la tradición del maestro de los Caprichos, una manera de exponer la realidad que roza la provocación, como si eso existiera realmente, para decir a continuación a la manera de los místicos cristianos, que no somos más que polvo y barro o, siguiendo la estela de los hindúes, que todo se compone únicamente de ilusiones y quimeras, expresadas a través del tenaz e intenso amor a la vida que obsesiona a los hombres. Para el pintor español (y en eso José Gutiérrez-Solana es muy castellano), solamente las armaduras de la Muerte adquieren un valor de autenticidad y de fuerza vital en este torbellino de quimeras y de disimulos, en este amasijo de objetos heteróclitos  que parece ser encontraba en el rastro de Madrid.

Marcel Brión

[ Albin Michel, París, 1961, pp 118-119]



Imagen: José Gutiérrez-Solana. "La máscara y los doctores", 1928, óleo sobre lienzo, 65x55

jueves, 26 de septiembre de 2019

Niñez de José Gutiérrez-Solana






Durante la niñez de José, su familia sufre algunos acontecimientos trágicos: Muere su hermana pequeña en la Navidad de 1891; muere por asfixia un primo; muere un tío carnal, Florencio, hermano de su madre, apodado el mudo; su perro, Clavel, queda ciego. 
Además, durante los días de Carnaval, un grupo de enmascarados irrumpe en la casa familiar, cuando José se halla solo. Destrozan parte de la vivienda y llegan incluso a agredirle.
Todos estos sucesos influirán en el carácter introvertido del futuro artista, así como en el tono y la temática de su obra plástica y literaria.


Fuente: Catálogo "José Gutiérrez-SOLANA" (Grupo Santander)


Imagen: Obra de J. Gutiérrez-Solana. "Visión del Carnaval" óleo sobre lienzo, 82x100 cm


miércoles, 25 de septiembre de 2019

nadie es perfecto




Del pintor Solana se tenía el concepto de que era un ordinario, un guarro perdido. Yo no lo veía así”, contaba Mallo. “Lo que pasa es que le gustaba mucho el chorizo, que fue de lo que palmó realmente. Solana cantaba, tenía un vozarrón enorme y presumía de dar el do de quijada, que consistía en soltar un grito furibundo y resistir hasta que se quedara desencajada la mandíbula. Yo le veía mucho por la calle del León, y me preguntaba: ‘¿Adónde irá este hombre?’. Claro, iba a comprar chorizo a una tienda que había allí; iba con su hermano Manuel, que era más absurdo y estaba aún más loco que él, los dos discutiendo, uno delante y otro detrás, llamándose hijo de puta a grito pelado desde cincuenta metros de distancia. Se gastaron toda su fortuna comiendo chorizo”.

Cristino Mallo

Fuente: Cultural del País

Imagen: José Romano Gutierrez-Solana, "La baraja de la muerte" 1927 óleo sobre lienzo 57x78 cm 


viernes, 6 de septiembre de 2019

historia de la humanidad





Era el mejor de los tiempos y el peor; la edad de la sabiduría y la de la tontería; la época de la fe y la época de la incredulidad; la estación de la Luz y la de las Tinieblas ; era la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación: todo se nos ofrecía como nuestro y no teníamos  absolutamente nada; íbamos todos derechos al Cielo, todos nos precipitábamos en el infierno. En una palabra, a tal punto era una época parecida a la actual que algunas de sus autoridades más vocingleras insistían que, para bien o para mal, se la tratara en grado superlativo. 

Historia de dos ciudades. Charles Dickens


Imagen : Toma de la Bastilla, gravado de época