domingo, 25 de octubre de 2009

postres y dulces



Instrucciones sobre cómo se ha de servir un gran banquetea a la francesa : Octavo plato

El plato final del banquete consiste en diversos confites, tanto húmedos como secos, mazapanes, conservas y similares. Sobre los saleros y salvamanteles se colocan tallos de hinojos salpicados con mucha azúcar de color, con pequeños mondadientes, en algunas fuentes se ofrecerá pastelillos condimentados con almizcle y otras especies aromáticas. El cocinero deberá cambiar los platos por lo menos una vez que se sirvan nuevas viandas, y las servilletas cada dos veces.

Para la cultura gastronómica aristocrática, el postre significaba el cierre de los banquetes constituidos de seis, ocho y nueve platos. El interés hacia él, alcanzó su apogeo en la época en que fueron introducidos numerosos manjares como bienes suntuarios. La inclusión del azúcar trajo como consecuencia un cambio revolucionario en el gusto.

El azúcar, utilizada en un principio sólo con fines farmacéuticos, relevó a la miel como alimento y edulcorante, desde que la caña, exclusiva de las zonas tropicales, fuera cultivada para su exportación a Europa. La caña de azúcar se molía en las regiones de cultivo y su jugo espeso, se transportaba para su preparación en vasijas.

Fotografía: obra de Georg Flegel, donde se reproduce sobre el primer plano de una mesa frutas confitadas (como los higos de la derecha), con un burdo cristal de azúcar. Sobre una hogaza de pan se encuentra depositado un gran terrón de forma alargada, al que se acerca una abeja desproporcionadamente grande. En la fuente de loza, con ornamentos azules, se ven más frutas confitadas, recubiertas con azúcar en polvo. Es este un cuadro aparentemente superficial pero cargado de simbolismo y alusiones sacras, alegoría a la eucaristía por el pan y el vino, y la mariposa, que desde antiguo fue símbolo del alma y de la resurrección.

6 comentarios:

pilar dijo...

Gloria, ¿has terminado el reajuste e inventario del catálogo?. En esta entrada te lo pongo facil, pero espero que me sorprendas.

HOY Y SIEMPRE MUCHAS FELICIDADES

GLÒRIA dijo...

Querida Pilar:
Si me lo pones fácil, tendré que complicarlo y huir de dulzainas.
Del hermoso cuadro elijo la mariposa, símbolo del alma y la resurrección así que:

Los besos más vivos vuelan hacia vos.

Espero tengas a bien valorar más la intención que el resultado.

GRACIAS HOY Y SIEMPRE !!!

Esdedesear dijo...

Ayer, viendo María Antonieta, la película de Sofía Coppola, que se recrea en la exposición de los manjares versallescos, que rozaban lo grotesco en su exageración, pensé en que mi admiradísima Revolución Francesa se cargó lo peor de aquellas costumbres, pero éste refinamiento de los postres no estaba nada mal...Otra estampa que me encanta es la de la exquisitez de aquella cena francesa que se prepara en "El Festín de Babette", preciosa película.
He visto que la pastelería que utilizó Coppola era la parisina http://www.laduree.fr/, no estaría mal tomarse un te allí.
Tu entrada me inspirado dulces sensaciones. Un abrazo.

kundry dijo...

Con permiso:
CENA DE TRIMALCION contenida en los párrafos 27 al 28 en el SATIRICON de PETRONIO

Entremeses:
Aceitunas verdes y negras, lirones aderezados con miel y adormidera, salchichas y ciruelas de Damasco con granos de granada.
Huevos de pasta con papafigo envuelto en yema con pimienta en su interior.
La famosísima fuente con los doce signos del zodíaco con el manjar correspondiente a cada signo.
“Sobre Aries, garbanzos picudos; sobre Tauro, un trozo de ternera; sobre Géminis, criadillas y riñones; sobre Cáncer, una corona de flores; sobre Virgo, una matriz de cerda joven; sobre Libra, una balanza en uno de cuyos platos había un pastel dulce y en el otro una tarta; sobre Escorpio, un cangrejo de mar; sobre Sagitario, un “oclopeta” (¿una liebre?); sobre Capricornio, una langosta; sobre acuario, un pato y sobre Piscis, dos salmonetes.
Siguen las aves, tetinas de cerda y liebre, acompañado de peces y garum. Un jabalí acompañado de mazapanes y dátiles y relleno de tordos vivos, cerdo relleno de salchichas y morcillas, confituras, pasteles, frutas de todas las clases y uvas.
De nuevo gallinas cebadas y huevos de oca, todo hecho con flor de trigo rellenos de pasas, nueces y membrillos.
Y de nuevo cerdo, ostras, vieiras y caracoles.
Todo regado por vino y más vino hasta la embriaguez extrema.

pilar dijo...

Gloria, ha llegado una mariposa otoñal, el resultado de tú elección... efectivo

Conchita, conozco y tengo la peli del "Festin de Babette" es de las inolvidables, la que no conozco es la Antonieta dela Cóppola, la buscaré. Y... queda en pié un té en Paris, te advierto que todo es organizarlo.

Kundry, ¡fantástico¡ ¿se sabe si salieron vivos del evento?.
Yo no hubiera podido pasar del primer punto y aparte, pero el relato es sensacional.
¿se puede rellenar un jabalí con tordos vivos? ¿nos lo puedes explicar?

besos a los tres, sin mucha imaginación, osea dulces

kundry dijo...

Lo de llenar asados con aves VIVAS, creo que era un "clásico" y que perduró hasta hace relativamente poco tiempo en las casas más horteras que se preciaran.

Supongo que una vez el asado refrescado, era cuestión de en el último momento, meter las aves y coser la tripa. Luego en la mesa, abrían la costura y teóricamente las aves salían volando con el Ohhh!!! de todos los comensales.
Una verdadera horterada propia de otros tiempos, (Pero como se entere Gürtel...)