martes, 3 de agosto de 2010

sencillas postales de verano 7

La casa, patrimonio y fiel guardiana de los secretos y vida familiares.


Fotografía: Ezcaray, Rioja. pfp

13 comentarios:

kundry dijo...

...y en esa casa nos echamos unas buenas risas con Françoise Dorleac...

CAS dijo...

Se ve sólida e inspira protección.
(tengo una preciosa lámina encuadrada en mi salón...)

Joaquim dijo...

es una casa que inspira mucho, claro que sin los habitantes, ya me diréis, esos si que inspiran confianza y menudas farras se montan allí.
¡Qué recuerdos!

alfredo dijo...

Huele a vino y a queso,
a amigos y a confesiones,
a trabajo duro y silencio.

¡¡Quiero una para mi!!

Besos

Josefina dijo...

Cuando la casa es un hogar...
Esta es la casa que todos deseamos.

Barbebleue dijo...

... y la sombra de los plátanos, el banco de piedra recogido, la bicicleta abandonada, las piernas en el vano... a mí me huele a siglos. Sobra la antena, claro.

CAS dijo...

JOSEFINA: TE EXTRAÑOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!

pilar dijo...

no Barbazul, no sobra la antena, la antena es la vida que sigue, la real realidad, el presente...
ni con todos los photoshops del mundo la hubiera querido borrar

besos a todos y cada uno

Sneyder dijo...

La casa huele a maravillosos recuerdos del ayer...alegrías y tristezas prendidas en sus paredes.

Saludos

Barbebleue dijo...

Es una cuestión de criterios, Pilar. Yo es que asocio las antenas con la telebasura... para el presente prefiero esa modernidad llamada WiFi (internet en el ambiente)

Assur dijo...

Me encantan los dos bancos de piedra... Sugieren tantas cosas...

El reposo, antes de entrar, después de una larga caminada...

Vigilar los juegos de la chiquillada en la calle...

Estar solo con las estrellas por la noche antes de acostarse...

O que haya lugar para todos los acreedores que aguardan para cobrar! (Es que si no sale el Assur no sería el Assur) :))

¡Besos, preciosa!

pilar dijo...

bueno si, el WIFI también Barbazul,pero no todo es basura en la tele... de alguna joyita de retransmisión se puede disfrutar de
vez en cuando, y aunque los telediarios esten teñidos de rojo sangre, de aguas desbordadas y miserias varias, también es bueno verlas, nos acerca aunque sólo séa, para compartir ese malestar con los más desfavorecidos.
Assur, "guapetón" gracias por tu piropo, y a todos por esos pensamientos hogareños que hemos compartido gracias a esta preciosa casa y sus árboles guardianes

Anónimo dijo...

La serena tranquilidad del exterior esconde la alegría de sus moradores e invitados; yo tuve el honor de ser uno de estos últimos y me lo pasé fenomenal, hablando de la añorada Françoise Dorlèac y de quien tanto me la recordaba y de tantas otras cosas...Fue una velada inolvidable, en un ambiente distendido y con ganas de pasarlo bien.

Un brindis al recuerdo.

COLBRAN