viernes, 26 de marzo de 2010

3º Concurso pequeño formato. Relato nº5




Simonne, despachaba documentos que le llegaban con la firma impresa, doblaba, encartaba y enviaba con la misma falta de entusiasmo con la que más tarde en casa, mimetizaba su actividad doméstica, esperaba un milagro que se demoraba, su vida transcurría monótona y repetitiva, nada especial sucedía a su alrededor y era incapaz de provocar el más mínimo suceso que desestabilizase su indiscutible comodidad.




En un Meridiano diferente, Jean Paul, hacía balance vital, pero el resultado no le gustaba, su particular cuenta de explotación daba perdidas una vez más, de vuelta a casa intentaba recordar sus actividad laboral del día, un traje torpemente vendido, dos camisas de color inadecuado, una corbata pasada de moda, él nunca quiso vender ropa en un gran almacén, ni siquiera quiso vender nada, sobrevivía acomodado y punto.

Alguna mariposa aleteó en algún oasis perdido en las direcciones rectas que equidistaba a ambos y que casualmente eran los mismos kilómetros que ellos estaban separados entre si, el "Efecto" tuvo su efecto, cerrando la magia en ese virtual y ventoso triángulo equilátero que se formó con vértices en tres lugares diferentes del mundo.

Fue en la ducha, donde Simonne paró el tiempo, se detuvo ante un Stop con espuma de gel vistiendo su desnudo cuerpo, vibraron las paredes chapadas con baldosas de arcilla blanca y levitó su alma por encima del nivel de la cenefa de corazones verdes y amarillos, en ese punto, vislumbró un presente que golpeó su alma dormida y supo que hacer en ese momento.

Antes de llegar a casa, donde sólo le esperaba el silencio y su conciencia, después de haber intentado en vano colocarle un traje a cuadros a un cliente obeso, Jean Paul tomaba unas pintas de Guinness en el Pub Gourmet del centro comercial, con su memoria perdida se vio niño, un niño que quería ser muchas cosas de mayor y que nunca había acabado siendo, extendió sus manos y alcanzó el otro lado de su Áurea, comprendió que había bebido y también que estaba sacrificando su mañana.





Simonne, acabó tomando un avión y se fue lejos, decidió que para comenzar lo mejor era algún pueblo perdido, tan anodino como ella, tan necesitado de vida como ella, tan abierto a dar bienvenidas, como ella, en el que buscar una ocupación tribal, no supusiera ningún compromiso intelectual y así las cosas encontró acomodo de camarera en esa Posada Rural a las afueras de aquel pueblecito.




El tren que conducía a Jean Paul a ninguna parte, (al menos prevista) salió temprano en la mañana, atrás dejo su cinta de medir camales y cinturas, su tiza de marcar largos de pantalón o entradas de culera, fuese donde fuese no las necesitaría, es más, para esta nueva etapa prescindió de maletas y rearmó su vieja mochila de piel cuarteada, el Súper Tren devoraba paisajes, lagos, llanuras, los pueblos quedaban desenfocados al paso de aquella máquina de la que si no bajaba pronto daría la vuelta al mundo y lo devolvería al punto de partida, tenía que reaccionar y elegir un destino, por que no, la siguiente parada?

Simonne comenzaba a sonreír, yendo de aquí para allá, viendo caras nuevas, con un patrón agradable con quien a la noche podía conversar, contarle de su tierra, tan querida, tan añorada.



A los pocos días empezó a cruzarse con una sombra, una cara nueva, como ella, el empleado también recién llegado de aspecto distante y taciturno, pero de porte agradable y maduro.



Supo por su patrón que el recién llegado se llamaba Jean Paul, era el maletero a horas completas.





Se espiaban, se escondían, se ignoraban, hasta que el tiempo y las ganas hicieron evidente su recíproca atención, la vida se les llenó de colores y de franquezas mutuas, y decidieron darse la oportunidad de hacerse felices de una vez para siempre.

Esto lo sé, porque me lo contó el Patrón, no se mucho más de aquellas dos vidas, porque mi estancia en aquella posada alejada y encantadora, llegó a su fin junto con mis días de descanso.

Fotografía: "recíproca atención" collage sobre papel, pfp

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un buen post, enhorabuena.

Vistaprevia dijo...

Esto no va bien.

pilar dijo...

¿?

tag dijo...

¿Porqué no va bien, Vistaprevia?

Yo creo que si,que va muy bien y hasta apostaría por adivinar quien ha escrito este relato, y ganaría (la apuesta) jajaja.

Besitos