Cuando llego a la habitación al mediodía, me encuentro a Juana todavía en la cama, me recibe sin alegría, sin chispa en los ojos , no me pregunta si he comprado El País, ni me revisa lo que llevo puesto. Estos días me he vestido para ella, le gusta mi ropa, sobre todo una blusa que me compré en Japón... ya me dijo, -los japoneses es que son muy finos Pilar-.Me acerco a ella y me agarra con casi la misma fuerza en las dos manos, me da la noticia; - me envían a casa el sábado- esa es la fatal decisión que ella ha querido posponer todo lo que ha podido.
Juana no tiene hijos, su marido no está mucho mejor que ella y con la actual situación se le ha puesto al hombre un genio endiablado. Las hermanas sin embargo están contentas, empezaban a estar cansadas de tanta ida y venida. La que peor lo lleva curiosamente, es la viuda, no soporta tener su Panteón, es decir el de su marido abandonado, - las flores secas en los jarrones y las hojas de los árboles que han comenzado a caer invadiéndolo todo- ... un increible desasosiego, pero ya ha encargado flores para el mismo día en que Juana abandone el Hospital. Las otras dos hermanas organizan la vuelta a casa.
El día transcurre tristón, no le animo ni enseñandole la foto de Nadal del que dice ser "fan". Llegan sus hermanas y se organiza una gran discusión, Juana no quiere prescindir del paragüero/perchero de la entrada, ni del mueblecito entredos del pasillo, ni por supuesto de la alfombra del salón que son un obstaculo real para ella y se enfada como nunca la había visto con el tema estrella: no quiere a nadie extraño cuidándole en casa. No, no y no. Pero esta vez de poco le va a valer su terquedad y ella lo sabe.
La tarde ha sido intensa, yo he querido volverme transparente. Cuando se queda sola me llama y me acerco, me agarra de nuevo con fuerza pero no le salen las palabras, a mi tampoco.
Hoy sábado por la mañana he cambiado el turno con mis hermanos no he querido verla marchar.
He prometido ir a verla a su casa, pero tengo miedo, me temo que haya perdido la alegría.
Fotografía: Obra de Kenneth Noland





