miércoles, 8 de enero de 2014

bio-objetos, Tadeusz Kantor



Contaba el propio Kantor, que "en el año 1971, vivía en un pueblecito de la costa que tenía pequeñas casas y un colegio con el aspecto más pobre de todos los colegios posibles -estaba abandonado y vacío y solo contaba con una clase-. Podía mirar a través de los cristales sucios de las dos ventanas, ventanas miserables. Pegué la cara a la ventana y miré dentro de mi propia mente. En mi memoria trastornada era un niño pequeño, otra vez sentado en una pobre clase de pueblo. Su pupitre estaba rayado con marcas de cuchillos y mojaba sus dedos llenos de tinta para pasar la página de la cuartilla. El tanto frotar había hecho que los granos del suelo de madera fueran visibles. La clase tenía paredes blanqueadas y en la parte de abajo se desprendía la cal. Había una cruz negra en la pared. Hoy sé que hice un descubrimiento importante junto a esa ventana: me di cuenta de la existencia de la memoria." 




Fotografía: Tadeusz Kantor, vivió en Cracovia la Segunda Guerra Mundial. Nació en Wielopole en 1915, una población en la que convivían judíos y católicos y de la que se desalojó violentamente a los judíos quedando sus casas abandonadas, cubriéndose poco a poco de polvo, en la inútil espera de sus habitantes que nunca jamás volverían. Fue espectador de las deportaciones hacia el vecino campo de exterminio en Auschwitz donde  murió su padre, judío converso. 
Pudo recorrer más tarde el barrio judío de Cracovia, visitar sus calles fantasmas, donde tras los cristales negros de polvo y suciedad se seguía aguardando a sus habitantes. De ahí rescató Kantor los objetos que utilizó en sus obras, receptáculos de la memoria, objetos cotidianos a los que él concedía  el mismo valor que un personaje, objetos que van más allá de lo funcional que se convierten en los atributos de un desaparecido, restos del pasado que arranca los recuerdos. La gran creatividad de Kantor se sirvió del teatro, la pintura, el dibujo, la instalación, la fotografía, el happening, etc.   


http://www.youtube.com/watch?v=U0wdk3N53XY

4 comentarios:

Barbebleue dijo...

¡la Memoria!
esa atroz y esencial compañera...

pfp dijo...

A través de la multitud de espectadores/ gentes pasan/y vuelven a pasar sin cesar/llevando curiosos fardos, / se empujan a través de las filas con esfuerzo,/ sin preocuparse de nada ni de nadie,/ totalmente absorbidos/ por su acarreo,/ transportan enormes baúles,/ petates, viejos colchones reventados,/ muebles, alfombras enrolladas,/ candelabros, lámparas,/ percheros, vestidos, ropa,/ lo transportan de un lugar a otro/ sin cesar, laboriosamente, mecanicamente,/ fatigados, chorreantes de sudor,/ sin fin, sin esperanza,/ sin conocer más que ese único camino/ en una interminable/ e incomprensible mudanza.

Tadeusz Kantor, Cricotage, (Varsovia 1965)

virgi dijo...

Qué interesante, Pilar.
He oído de él, pero sabía muy poco, qué bien que lo hayas traído.
Un abrazo

pfp dijo...

querida virgi, gracias a ti por tú interés. Si clikas el enlace que he dejado tendrás acceso a una de sus obras de teatro más conocidas, y desde ahí podrás acceder a un montón de youtubes, sobre su obra incluso alguna entrevista en la que explica él mismo su intención y trayectoria.