viernes, 6 de abril de 2012

En un concierto de Bach, por Adrienne Rich




Atravesando la ciudad en una noche de invierno

Dijimos que el arte y la vida son polos opuestos.


Aquí nos acercamos a un amor que no conoce la lástima.

Esta anciana disciplina, severamente tierna,


Renueva la creencia en el amor y sin embar
go controla el sentimiento


Convirtiendo lo que soportamos en una bendición.

La forma es la ofrenda más grande que el amor puede ofrecer 


La unión vital de la necesidad


Con todo lo que deseamos, todo lo que sufrimos.

Un arte demasiado compasivo es apenas un arte a medias


Sólo tan altiva y comedida pureza


Restaura el demasiado traicionado corazón humano.



Adrienne Rich



Fotografía: La Pasión según San Mateo, de la mano de Bach


http://elpozoyelpndulo.blogspot.com.es/2012/04/adrienne-rich-cerilla-que-arde-hasta-el.html


5 comentarios:

Barbebleue dijo...

ufff! SENSACIONAL poema

versos tan altivos y comedidos, también lúcidos, como los abundantes corales con los que JSBach dejó sembradas sus Pasiones.

virgi dijo...

Y si la vida y el arte son polos opuestos ¿qué será el punto medio?...

Otro beso

pilar dijo...

me temo querida Virgi que el punto medio solo existe en geometría, los humamos andamos de extremo en extremo, haciendo equilibrios sobre la cuerda floja,...

barbazul, virgi, un beso para cada uno

GLÒRIA dijo...

Adrienne murió y tú la mantienes viva con tu obra sobre Bach y el recuerdo de sus versos.
Armonía nada recóndita.

pilar dijo...

dicen por ahí, que las estrellas nunca se apagan...
besos, Gloria