sábado, 5 de noviembre de 2011

laura battiferri ammannati



Siguiendo la estela del Neptuno de Bronzino, visitando el museo virtual de las imágenes que nos proporciona la red, me encuentro el sensacional retrato de esta mujer, pintada  por el  maestro, de perfil con una copia del Canzoniere de Petrarca en la mano.
 
Se trata de  Laura Batiferri, hija del noble Giovanni Antonio Battiferri de Urbino, nacida en dicha ciudad el año 1523.
 A pesar de ser fruto de unión ilegítima, el padre la reconoció,  la rodeo de afecto y le ofreció la educación prevista para las mujeres de su tiempo y rango. Casó muy joven con el boloñés Vittorio Sereni pero enviudó al poco tiempo,volviéndose a casar  a la edad de veintisiete años,  con Bartolomeo Ammannati (1523-1589),  célebre escultor y arquitecto florentino, de quien parece estuvo enamorada sinceramente.
Fue a partir de este momento cuando empezó su verdadera vida, parece que el amor le dio las mejores y más originales inspiraciones poéticas. La bella naturaleza de su tierra, y la profesión del marido influenció también  su producción literaria, así como su formación filosófica, religiosa y su cultura literaria. Admirada y estimada por ilustres contemporáneos  aseguraron estos que con su ejercicio poético la escuela petrarquista había alcanzado una prueba de fineza y  meditación. Perteneció a las academias de los Assorditi de Urbino y de los Intronati de Siena. Murió en Florencia en noviembre del año 1589.


A piè dell’onorate antiche mura,

di cui memoria ancora il tempo serba,

lungo il bel monte che verde e superba

alza la fronte sí che il ciel ne fura,

vidi quell’acqua cristallina e pura

che i prati infiora e la campagna inerba,

e che a me già nella stagione acerba

empie il petto di dolce onesta cura.

- Fiesole mio gentil, Cecero adorno,

Doccia serena, ombrosa valle e queta,

perché non poss’io far teco soggiorno?-

Cosí diss’io, mentre, al più caldo giorno,

porsi la bocca disiosa e lieta

piú volte al fonte ch’innondava intorno.

Laura Battiferri


ps: ante lo que me ha parecido una traducción deficiente y ante mi incapacidad de hacerlo yo
misma, prefiero dejar el soneto así, en ese italiano cristalino que parece música.


Fotografía: Laura Battiferri, obra del maestro Bronzino

3 comentarios:

Barbebleue dijo...

... yo aún diría más: ES Música.

GLÒRIA dijo...

Un poema preciosos, Pilar y de una señora de gran perfil que tu me has descubierto.¡ Si pudieramos entrar en Florencia un ratito saltando siglos atrás en el tiempo que sigue pasando!
Beso.

pilar dijo...

gran perfíl,...Gloria, Barbazul, besos a los dos