jueves, 8 de julio de 2010

combate entre el amor y la castidad


Petrarca escribió los Triunfos en memoria de Laura. Se trata de un poema compuesto por tercetos encadenados con un fuerte carácter alegórico.

El texto describe seis triunfos o exaltaciones del Amor, la Castidad, la Muerte, la Fama, el Tiempo, y la Eternidad, respectivamente.

En el primer triunfo, sale victorioso Cupido (el Amor), que simboliza la pasión que sentía Petrarca por Laura. En el segundo triunfo, se impone la Castidad, pues a diferencia de Petrarca, Laura no se dejaba dominar por ese aspecto sensual del amor. En el tercer triunfo, la Muerte domina a la Castidad de Laura, puesto que ésta murió joven en 1348. Pero la Fama, que Petrarca otorga a Laura a través de la pluma, triunfa a su vez sobre la Muerte. El quinto triunfo trata de la victoria del Tiempo sobre la efímera Fama, y por último vence la Eternidad sobre los demás triunfos.

Fotografía: El combate entre el Amor y la Castidad (1480-1490) temple sobre tabla 42,5 x 34,9 obra de Gherardo di Giovanni del Fora quién fue uno de los más afamados ilustradores de su generación.
Este pequeño cuadro que se conserva en la National Gallery de Londres, muestra cómo el Amor desnudo entabla lucha con Laura, que simboliza la Castidad. Cupido ha bajado de su carro de triunfo e inicia la lucha. Lanza Amor inutilmente sus flechas de oro contra Laura: tres de ellas no dan en el blanco, dos rebotan contra el escudo impenetrable, adornado con un gran diamante en el centro. La Castidad no tardará en alzarse con la victoria, como evidencia el collar de oro que sostiene su la mano derecha.
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Dedico esta entrada a mi hijo Pablo en el día de su cumpleaños.
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(clikar la foto para ver en detalle)
Exposición Ghirlandaio y el Renacimiento en Florencia. Museo Thyssen - Bornemisza. Madrid

8 comentarios:

Josefina dijo...

Triunfos…

¿Por qué lo inalcanzado, lo imaginado, el anhelo no cumplido, son el triunfo de los sueños de Amor en la pura esencia de su rotunda plenitud, no mancillado por no consumado, siendo nuestro esperar sin alcanzar, y se plasma en belleza todo lo que suspira el alma cuando palpita sólo lo imposible como soporte de una vida absoluta?

¿Por qué dando curso al deseo hasta su fin, se malogra lo que un día fue más fuerte que la muerte? ¿Y por qué es la muerte la victoria de lo vivido sólo con el ansia y no con el cumplimiento de lo anhelado?

No espero que me responda alguien, son preguntas que lanzo al aire inspirada por este magnífico post, Pilar, y por el poema buscado y encontrado de Petrarca

A la muerte de Laura

Sus ojos que canté amorosamente,
su cuerpo hermoso que adoré constante,
y que vivir me hiciera tan distante
de mí mismo, y huyendo de la gente,

Su cabellera de oro reluciente,
la risa de su angélico semblante
que hizo la tierra al cielo semejante,

¡poco polvo son ya que nada siente!
¡Y sin embargo vivo todavía!
A ciegas, sin la lumbre que amé tanto,

surca mi nave la extensión vacía…
Aquí termine mi amoroso canto:
seca la fuente está de mi alegría,
mi lira yace convertida en llanto.

Anónimo dijo...

Gracias Madre!!
Un abrazo grande!
Pablo

Barbebleue dijo...

Yo lo de la lucha entre el Amor y la castidad nunca lo he entendido ¿o es que cuando dicen amor quieren decir sexo?

"Amo a Laura,
pero esperaré hasta el matrimonio"

Besos castos.

pilar dijo...

Josefina te dejo esta antigua entrada mía, con un trocito del libreto de L´incoronazione de Poppea http://mm-actualidad.blogspot.com/search/label/%C3%B3pera

besos "cariñosísimos" a los tres

GLÒRIA dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice Barbebleue y añado que el sexo está muy bien pero el amor, ah!!! el amor es otra cosa.
Me sorprende que el autor del cuadro fuera ilustrador. A mi me parece un pintor con todas las letras. Claro que no es incompatible.
Me gusta el nombre de Laura y su árbol y el perfume de sus hojas que, a veces, guardo entre otras hojas, las de los queridos libros.
Gracias Pilar y Feliz Cumpleaños al joven que tiene la suerte de ser tu hijos.

pilar dijo...

querida Gloria, Gherardo di Giovanni del Fora fue uno de los más afamados ilustradores de su generación, razón por la cual recibió encargos importantes entre ellos el retrato en miniatura de Piero di Lorenzo de Medicis. Vasari le describió como un "cerebro distinguido", que había tenido el privilegio de recibir una formación humanista. Su sentido del refinamiento y su erudición, fueron determinantes para su trabajo como pintor.

alfredo dijo...

Impresionante la calidad de ilustrador del tal Del Fora, sin embargo en esta ilustración se me queda un poco distante, quizás por el desacuerdo con el contenido.

Algo parecido me pasaba con el mejor ilustrador de la derecha en la guerra civil española, Saez de Tejada era un magnifico dibujante, pero me podía su temática.

Si, ya lo sé, es problema mio.

Abrazos

pilar dijo...

querido Alfredo, el artista ilustrador, por lo general,(hoy en día por suerte bastante menos) se debe al encargo.
En lo que se refiere a este tema, parece que en aquella época y en los círculo aristocráticos el tema del poder del amor daba pie a debates morales, conversaciones "trascendentales" y entretenimientos literarios en las que el Amor llevaba todas las de perder, en contra de la inaccesible "Pudicitia".

Hoy en día sin embargo delante o no de esta pequeña joya de Del Fora, no hay duda del posicionamiento general: VIVA AMOR¡¡¡