miércoles, 10 de febrero de 2010

el cuerpo como soporte



Mucho antes de que la representación del cuerpo humano haya sido, durante muchos siglos, el gran tema artístico, encontramos los orígenes del Arte sobre los cuerpos, sobre la vida misma, sobre la necesidad de manifestarnos, de expresarnos, de diferenciarnos, de embellecernos, de mimetizarnos... de marcar tiempos y jerarquías, de adorar, de ser adorados...
Fotografía: M. Gusinde, 1923 Chile, Tierra de fuego. Ulen . ágil y rápido como el viento. Pintura corporal para la ceremonia del Hain (iniciación de los adolescentes).

16 comentarios:

Barbebleue dijo...

La verdad es que yo con soportarme el cuerpo ya tengo bastante...

Joaquim dijo...

A veces me gusto

pilar dijo...

me gusta esto de los blogs, he colgado esta entrada con otra intención y Bbb y Joaquim me salen por una "peteneras" que no eran mi intención pero que me poarecen muy interesantes...
Bbb tiene bastante con "soportar" su cuerpo y Joaquim "a veces" se gusta, oséa, interpreto que otras muchas, no te gustas...

me parece que es un sentir general...

estas costumbres primitivas, que personalizan y embellecen el cuerpo,(como el joven de la foto) son mil veces más creativas (y economicas) que comprarse un Armani o un HermenegildoZegna? que a fín de cuentas te frustra más que otra cosa, cuando encaras el espejo y no te ves ni de lejos como el/la modelo de turno...

y me quedo en la superficie en la pura percha... ¿quien dá más?

okupa dijo...

Yo me tatué hace muchos años un Miró en un brazo...

Nada de "amor de madre"... ¡Un Miró!

Ahora el Miró ya forma parte de mi cuerpo. Una vez un cateto de mi pueblo cuando se lo enseñé me pregunto a ver si me lo había pintado Miró mismo...¡Que brutos son en Falces!

pilar dijo...

hombre okupa, piensa que hubiera sido lo suyo, un Miró por Miró, no me parece tan descabellado... no la tomes con los falcesinos...

kundry dijo...

Al ampliar la foto, además de apreciar lo que pudo ser un antecedente del famoso traje "mil rayas" (por cierto, la última la tiene en el mismo capullín), no queda muy claro que es lo que tiene en la cabeza, no se define bien la cara, parece como una escoba. Quizás también tuvieran su vergüenza de ir con esas pintas...

okupa dijo...

Y tanto que era lo suyo Pilita ¿O te crees que no hablé con la señora Miró ( una lagarta negocianta) para que me hiciesen el presupuesto?

Pero me salía por un pico, así que me fui a un "Tatu" que había en la calle Hospital ( hoy es un locutorio de Pakis), que me salía a un precio asequible.

Ahora bien, si me lo hubiese hecho el propio Miró ¡Para rato se lo digo más de uno de Falces!: Capàces de cortarme el brazo y disecarlo...Andaría yo como el manco de Lepanto a estas alturas y mi brazo por ahí en manos de algún coleccionista Teresa, a estas alturas.

( y no defiendas a los de Falces, que tu has estado poco)

okupa dijo...

..quería decir en manos de algún coleccionista como el de Santa Teresa ( no sé que le pasa a este teclado, a veces va a su bola. Yo creo que se va a presentar al concurso el teclado solo, por su cuenta, no necesita a los humanos)

Joaquim dijo...

Muchas otras no. Algunas no me gusto y otras no me veo

pilar dijo...

querido kundry no me resisto a mandarte un enlace en la red, sobre los indigenas americanos de la foto que ilustra el comentario del post. htt://americaindigena.com/gusinde.htm, en él relata Gusinde, religioso, etnólogo y antropólogo austriaco (1886-1969) las brillantes características de esta etnia que vivió en el arechipiélago fueguino, en la región subantártica.
Gusinde describe a la comunidad que allí vivía, hombres y mujeres de gran memoria, talento observador, capacidad de imitación, desarrollo de la fantasía, y de los sentidos, ejercicio de la fantasía, sentido de la orientación, de la vista, extraordinaria agudeza visual, del oído, del olfato, gusto y tacto...

me encantaría que lo leyeras...la verguenza no entraba en sus esquemas por suerte para ellos... al menos en el sentido al que te refieres (creo)... la verguenza la hemos introducido nosotros con nuestra cultura judeo-cristiana,
besos

Josefina dijo...

En mi iniciación a la infancia, hubiera pedido que me pintaran miles de flores coloreadas; en la iniciación a la adolescencia, me hubiera pintado yo misma las alas y el plumaje de un ave exótica y no conocida; en la iniciación a "la vida adulta", un solo color azul difuminándose y ondeando ante la mirada del mundo.
El problema viene ahora: en mi inciación a la vejez ¿qué?, si ya no pinto nada...
Lo digo de verdad, no es broma.

CAS dijo...

Esta práctica embellece, adorna el cuerpo sin ocultarlo. La moda lo oculta, lo disfraza. Puede ser que cada vez más a pesar de los años, temo menos mostrarme y ser y aceptarme y quererme tal cual soy, también tiene que ver, con el disfrute que el cuerpo me ha ido dando en igual relación en que he aprendido a disfrutarlo.
Interesante lo que se dispara a partir tu post. Un fuerte abrazo.
PD. lo bueno es sentir que esta actitud se refleja en la de los otros.

GLÒRIA dijo...

Querida Pilita:
Soy incapaz de relacionarme con las cosas desde una posición de inferioridad. Pese a la belleza de las modelos-a veces con patas de palo o demasiado maquilladas-Armanis a mí aunque los últimos vaqueros-no es lo mismo-que tuve de Emporio Armani me dieron un resultado pésimo. Ya ves.
Y sí, el cuerpo es un soporte y, a menudo en mi caso, se siente dolido y devastado por la vida. pero es my body.
Besosss.

maac dijo...

La ropa tiene muchas ventajas, de ahí que a la larga haya tenido más éxito. Te sirve de abrigo o de aislante de los rayos del sol, no ensucia sábanas ni sillones, el cambio estético se produce más rápidamente y oculta pequeños, o grandes, defectos que la pintura no hace más que realzar, además deja vía libre a la imaginación, entre sus principales inconvenientes encontramos que nos desiguala socialmente y que puede producir desengaños, por ello también potencia el que nos fijemos en algo que va más allá de unos simples volúmenes y tamaños, algo a tener muy encuenta para cuando, "por no hacer mudanza en su costumbre", el viento helado haga de las suyas. Claro que si hablamos de una noche y una canita al aire las cosas pueden cambiar bastaaante.

maac dijo...

Oh, se me olvidó lo que quería decir al principio, que me va más el collage.

pilar dijo...

recojo los sentires que manifestáis, yo, unos días me identifico con unos, y otros días con otros, pero en general me decanto como maac por el collage...un poco de pintura y otro poco de bricolage y carpintería... lo que peor llevo es el tatuaje, y tatuada estoy, pero en el peor sitio, en las neuronas...