
El archipiélago japonés está formado por una estrecha cadena de islas que discurre frente al continente asiático a lo largo de casi 3.000 km, desde el este de Siberia, hasta casi Taiwan.
El Japón actual es hoy una cuestión de preferencias personales, se puede elegir el supermoderno Tokio de la película "Lost in Tralation", la tradicional ciudad de Kioto con sus ancestrales Santuarios o el Japón de la accidentada costa del norte fuera de los senderos trillados por la gran industria y el turismo.
Hiroshima, es una ciudad llana, levemente elevada sobre el nivel del mar, localizada al sur de la mayor de las islas del archipiélago y en la desembocadura del río Ota, un delta con siete brazos que divide a la ciudad en seis islas que se proyectan hacia una pequeña bahía del Mar Interior. Tuvo en otros tiempos una función militar que fue factor esencial de su desarrollo y posterior tragedia, cuando fue escenario del primer bombardeo atómico de la Historia.
Hiroshima es hoy capital de una importante región industrializada. Ciudad moderna, bien urbanizada conectada entre si con gran cantidad de modernos puentes. Con cerca de 1.300.000 habitantes, los cuales apenas mencionan ya el horror de aquella tragedia de la mañana del 6 de agosto de 1945.
Hiroshima tiene dos lugares clasificados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, uno es el Santuario Shinto de Itsukushima cuyo enorme pórtico torii de color naranja y como si flotase sobre las aguas de la playa, es tan representativo de Japón como el Fuji-yama, y el Parque de la Paz, en la misma ciudad de Hiroshima a cien metros escasos del epicentro del bombardeo atómico, en cuyo estanque arde la Llama de la Paz (Heiwa-no-To) que no se estinguirá hasta que no se destruya la última arma nuclear en el mundo y que junto al Memorial, al Museo Conmemorativo y a la Cúpula Gembaku desempeñan un papel de advertencia a las generaciones futuras.
Fotografía: pfp, Heiwa-no To, Parque de la Paz, Memorial Conmemorativo.
Entrada dedicada a la Paz del mundo





