martes, 15 de marzo de 2016

La Tour, Georges de


La echadora  de la buena ventura 1630


El Museo del Prado reúne estos días (23 de febrero-12 de junio 2016) una exposición temporal de Georges de La Tour. 
Treinta y una pinturas sobre las poco más de cuarenta que se conocen con certeza de su mano. La exposición, organizada cronológicamente, permite contemplar la evolución de su estilo,  el avance sutil de su técnica, los temas que le interesaron: rudos representantes de la sociedad de su tiempo, músicos ciegos que mendigan su sustento, pobres y enfermos campesinos, apóstoles, y santos de aspecto plebeyo.

Realizó escenas diurnas y otras nocturnas que trató obviamente de diferente manera. En las primeras, ostenta una luz clara y fría; con precisión despiadada, registra con la punta del pincel, arrugas y harapos, tanto como bellos y ricos tejidos, cristales y joyas. En las escenas nocturnas, el ambiente  es de una gran austeridad, casi siempre iluminadas por tan solo una vela; colores limitados a pardos y bermellón.
En su pintura se aprecia, sin duda, la influencia directa o indirecta de Caravaggio (no se sabe con exactitud si viajó a Italia), tanto en el tratamiento realista de sus humildes personajes, como en el uso de la luz.

George de La Tour (1593-1652) ha pasado en un siglo, de ser un perfecto desconocido, a encumbrarse como una de los pintores más populares de la historia de la pintura francesa. "Descubierto" en 1915 por el historiador alemán Hermann Voss, sus obras habían sido atribuidas a artistas del norte de Europa y a pintores españoles, principalmente a Zurbarán, Ribera, incluso Velazquez.




El recién nacido 1648.

2 comentarios:

gloria abras pou dijo...

Hace tres días busqué información sobre el artista que tratas. Por lo visto también fue confundido con Veermeer. Yo no sabría confundirlo porque me falta información pero el aire nórdico está asegurado y ni este cuadro ni otros me recuerda a velázquez o Caravaggio. Sus pinturas en la oscuridad, iluminadas por velas, son muy inquietantes.
Gracias por tu trabajo, Pilar. Siempre me estimulas.
Besos mil.

pfp dijo...

es probable que si visitaras la exposición del Prado, encontraras las razones por las que se le relaciona con Caravaggio; alguno de sus temas, el crudo realismo con el que trata a los personajes de sus pinturas, sean temas religiosos o populares, y desde luego, los claroscuros, en el caso de La Tour, protagonizados por el foco que ilumina la escena, unas brasas o una simple vela...

el estímulo está en el encuentro, Gloria, un abrazo