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domingo, 2 de mayo de 2010

PRORROGA DE 24 HORAS


A petición de alguno de vosotros prorrogo las votaciones del concurso pequeño formato, 24 horas más.


finde festivo¡¡¡


comprensible¡¡¡
Fotografía: obra de Mark Rothko


jueves, 29 de abril de 2010

3º Concurso pequeño formato. VOTACIONES



Bueno, pues ya ha terminado, y por tercer año consecutivo el Concurso de relatos de pequeño formato. He recibido un total de 15 relatos, la mayoría pertenecen a los queridos habituales del blog y unos pocos, estan firmados con seudónimos. Como los años anteriores, no publicaré los autores de los relatos hasta que hayan transcurrido las votaciones y se proclame el ganador o ganadora.
Os dejo una pequeña introducción, a estas más de 3o vidas relatadas:
relato nº1: una historia imaginada desde una ventana
relato nº2: un amor frustrado por las convenciones
relato nº3: la cara y la cruz de una existencia
relato nº4: el sufrimiento de una mente disociada
relato nº5: sin duda una historia de amor
relato nº6: ¿quizá fue un sueño?
relato nº7: a propósito de un particular compañero de trabajo
relato nº8: trágico final no previsto
relato nº9: toda una vida
relato nº10: Laura, una chica finalmente con mucha suerte
relato nº11: nunca segundas partes, fueron buenas
relato nº12: de rabiosa actualidad...
relato nº13: más que recuerdos
relato nº14: exótico con moraleja
relato nº 15: austero y sufriente


Clikar en la etiqueta 3º Concurso pequeño formato para que os salgan todos los relatos correlativamente numerados y podáis leerlos detenidamente. Los votos mandarlos cómo comentario en esta misma entrada, tan solo dejad vuestro nombre o seudónimo. Cada votante puede emitir tres puntuaciones a tres relatos diferentes: 3 puntos, 2 puntos, 1 punto., y si queréis podéis emitir vuestra opinión sobre el porqué de vuestra decisión... las votaciones terminarán el domingo día 2 de mayo a las 24 horas.
Este concurso solo pretende que la gente disfrute escribiendo y leyendo y por supuesto, la cena en el Restaurante Kabanova http://www.kabanova.com/ es un premio que vale la pena ganar... hablaremos de esa cena en la Rioja, a la que sería estupendo que pudiéramos asistir todos.



Animo a todos los lectores del blog a tomar parte en las votaciones, los concursantes se lo merecen. Os agradezco vuestra atención y vuestra compañía. Un abrazo a todos/todas y cada uno/una.


pilar
Fotografía: Azul. Yves Klein






martes, 27 de abril de 2010

3º Concurso pequeño formato. Relato nº15




Al entrar, cruzamos una sonrisa, aún tiemblo al recordarlo. Era alto, muy delgado, ojos de un marrón verdoso, una de esas miradas penetrantes que nunca he podido resistir porque su brillo gatuno me hipnotiza sin remedio. Entonces, pobre niña inexperta y cándida, no podía ni imaginar tanta crueldad agazapada.

Fotografía: tinta china sobre papel 35 x 50

dos. pfp

domingo, 25 de abril de 2010

3º Concurso pequeño formato. Relato nº14


Nick Mc Allister nació en Austin (Texas), y fue el hijo único de una familia economicamente bien posicionada ya que poseían terrenos, con una explotación ganadera procedente de dos generaciones anteriores a las de Nick, que se habían labrado un prestigio por su conocimiento del sector y su dedicación. Los mejores restaurantes de las grandes ciudades del país anunciaban en sus cartas los platos de carne, haciendo constar la variedad del producto y la procedencia: Angus Mc Allister de Texas.
Shalim Al Bayahd, vino al mundo el mismo día que Nick, en un barrio pobre de Karachi, y fue el primer hijo de una familia de escasos recursos, como todas las que vivían en la zona donde Shalim nació. Al día siguiente de su nacimiento un terremoto castigó la ciudad, afectando principalmente el barrio de la familia de Shalim. Sus padres figuraron entre los miles de personas fallecidas.
Nick creció en un ambiente rodeado de todas las comodidades, pudiendo acceder al mejor centro de educación de Dallas, y posteriormente se graduó en la Columbia University, y aunque nunca se distinguió como un brillante estudiante, pudo relacionarse con compañeros que pertenecían a otras adineradas familias del país.

Las ayudas humanitarias prestadas por los países occidentales a las autoridades de Pakistán, recogieron a Shalim y gracias a ello pudo tener una infancia que le proporcionó durante los primeros años no solo las necesidades básicas, sino también unos conocimientos elementales de lenguaje, escritura y lectura que dificilmente hubiera podido adquirir con sus padres. Convivió con una organización que contaba con algunas personas desplazadas al país para dirigir las labores de ayuda que permitieron a Shalim tener unos elementales conocimientos de inglés, que le facilitaron el acceso laboral a un hotel frecuentado por ingleses.
Cuando el padre de Nick cumplió los sesenta años, se vio afectado por una dolencia cardíaca y viendo que su hijo no tenía ningún interés en proseguir el negocio ganadero, decidió vender la explotación a una empresa de Illinois que desde hacía tiempo perseguía su compra. Nick se dedicó a la especulación inmobiliaria, invirtiendo en esta actividad el dinero recibido al fallecimiento de sus padres.
En Karachi descendió el comercio con los ingleses y algunos hoteles cerraron, quedando Shalim sin trabajo. Vio un anuncio en el que se solicitaban personas dispuestas a trabajar en la construcción en una ciudad desconocida para él y situada en otro país, y dado su carácter solitario y necesidades, llegó a Dubai, donde empezó a trabajar en construcción, y gracias a sus mínimos conocimientos de inglés accedió a una mejor posición, ya que podía mediar entre los encargados de las obras y los trabajadores de su país.
En Estados Unidos el negocio inmobiliario empezó a dar síntomas de agotamiento, y las amistades de Nick que también habían invertido en activos inmobiliarios le hablaron de un nuevo mundo llamado Dubai, donde las inversiones iban a ser rentables de verdad. Vendió en el peor momento sus inversiones y viajó a Dubai para invertir la liquidez obtenida.
Shalim era solitario, y había ahorrado el dinero necesario para adquirir un coche y obtener una licencia de taxi. Con muchas horas de trabajo y viviendo sin ningún exceso, pudo comprar un coche mejor, que le permitió tener contratos con hoteles de la ciudad, que le facilitaban clientes importantes. Con el tiempo adquirió mas coches, dando trabajo a personas de sus país, y aunque dirigía a sus empleados, él personalmente se encargaba de algunos clientes nativos y americanos que solicitaban una limousine.
Cuando Nick llegó a Dubai contrató los servicios de un coche de lujo con chófer, para moverse por Dubai y poder hacer sus negocios. Fue conducido por Shalim durante dos días desde la llegada al aeropuerto hasta su marcha, y aunque casi no intercambiaron palabras, debido al carácter reservado de Shalim y que el acento tejano era de difícil comprensión, en algunos momentos se cruzaron las miradas.

De regreso a Dallas, Nick siguió viviendo su mundo, comiendo en los mejores restaurantes, vistiendo las mejores marcas, jugando al golf en el mejor club del estado y conservando su palco VIP de los Mavericks, donde invitaba a gente importante a ver los partidos de la NBA. Recibió noticias de que sus inversiones en Dubai no se vendían y bajaban los precios, tuvo que solicitar créditos con garantías de sus propiedades para mantener su ritmo de vida primero, dejar su estatus posteriormente, y finalmente acuciado por la situación económica poner en manos de una firma de abogados la venta las posesiones que le quedaban en Dubai, y aunque el valor de mercado era solo el 30% de su inversión, no le quedó otra opción que aceptar para poder sobrevivir y pagar sus deudas.
La compraventa se había fijado en un banco de negocios en New York, y allí acudió Nick. Cuando los abogados de comprador y vendedor repasaron toda la documentación, se procedió a la firma, entrando Nick como vendedor y Shalim como comprador. Firmaron, se entregó el cheque, se dieron la mano, se miraron a los ojos, y aunque se reconocieron no intercambiaron mas palabras.
Nick volvió a Dallas, pensó en Shalim e invirtió en un negocio de alquiler de coches a empresas, y aunque no recuperó su anterior estatus, pudo ir alguna vez a ver a sus Mavericks, frecuentando ambientes más populares.
Shalim volviendo en el avión a Dubai, después de saborear por primera vez en su vida un vaso de merlot californiano,(no por la religión ,sino porque no había tenido acceso) pensando en Nick decidió que seguiría con sus trabajos, y repartiría a precio de coste las propiedades que acababa de adquirir entre personas de la misma procedencia que él, ya que no tenía descendencia ni amigos, y pensó que sería mejor darlo en vida a que se lo quedara el Emirato a su muerte.





Fotografía: construcción en la ciudad de Dubai. pfp


sábado, 24 de abril de 2010

DIE ENTFÜHRUNG AUS DEM SERAIL.wolfang amadeus MOZART



Pedrillo saca su mandolina y canta acompañándose
Nº 18 R O M A N Z A

En tierra de moros estaba cautiva
una muchacha bella y delicada;
era blanca y rosa, su cabello negro,
de día y de noche suspiraba y lloraba;
quería que la liberaran.
Entonces vino de tierra extranjera
un joven caballero;
ella se lamentó mucho;
ah, dijo él, arriesgaré cabeza y honor
para salvarla.
Vengo a verte, amada, en la noche oscura.
¡Déjame, cariño, entrar aprisa¡
No temo a guardias ni cerrojos.
¡Oye¡ ¡Escucha¡ A medianoche
serás liberada.

Dicho y hecho: al dar las doce
el valiente caballero estaba allí;
ella le tiende dulcemente la mano,
y a la mañana la celda estaba vacía;

¡ella se había escapado, hópala¡
Fotográfía. Zoco en Dubai, (detalle) pfp

jueves, 22 de abril de 2010

3º Concurso pequeño formato. Relato nº13


DOS VIDAS

Quien sabe que pensamientos maravillosos pasaban en aquellos ratos por sus cabezas... Ella, se tumbada sobre su izquierda, en un rincón del salón, directamente sobre el parquet, desdeñando ostensiblemente la gran alfombra que casi cubría la habitación por completo. Él, sentado a su lado, variaba continuamente de postura para atender metodicamente, la procesión de pequeños coches que alineados en una gran cola, esperaban pacientemente su turno.

Ella, pertenecía a mi abuela, era una gran setter irlandesa, una pelirroja preciosa de unos diez años de edad, de una bondad y una paciencia infinita. Él, era mi hijo, un niño de unos tres años, pálido y delgado, hiperactivo, rayando lo patológico.
Ella, pacientemente y casi dormida, dejaba que él subiera sus cochecitos por su lomo, y que avanzaran suavemente subiendo y bajando su anatomía más pronunciada, como si su cuerpo fuera una grán cordillera llena de carreteras sin asfaltar, hasta llegar a la cabeza, donde bordeando con delicadeza la parte superior del ojo, el crío deslizaba sus cochecitos hasta el morro del animal, en donde sin remedio, acababa la excursión...

Nunca volví a ver un animal tan placenteramente abandonado a su suerte, nunca volví a ver un niño jugando tan relajado, sereno, y feliz... Por eso elijo estas dos vidas para la propuesta de éste concurso y no otras, por la belleza, por la armonía de este recuerdo incomparable de un tiempo, y unas vidas que por desgracia no volverán.
...
Epílogo: me pregunto, ¿porqué Dios mío no le compré un perro?



Fotografía: óleo sobre tela. bondad. pfp




martes, 20 de abril de 2010

3º Concurso pequeño formato. Relato nº12


Fue en un brevísimo instante, mientras cruzaban un paso cebra que los unía en el anonimato de un destino incierto, que ambos se advirtieron.


Uno acababa de ser incomprensiblemente despedido. El Director de RR.HH de la corporación le comunicó que su ratio de rentabilidad había descendido inexplicablemente en los últimos meses, los mismos que hacía que su mentor, había sido promocionado a la Dirección de una nueva sede del Este de Europa. Muchos colegas habían advertido la animadversión que había causado desde el día de su incorporación al despacho, su manera desinhibida, casi provocativa, de mostrar su orientación sexual, aunque todo el mundo ensalzaba su brillante currículum de casos ganados con ejemplar profesionalidad.


El otro iniciaría una vez traspasado el umbral del egregio vestíbulo del más prestigioso bufete de la ciudad, una brillante carrera profesional que todo el mundo, desde su adinerado e influyente suegro, hasta su más que íntimo amigo, estaban convencidos que lograría, incorporándose al fin y después de varios Máster a sus espaldas, en el organigrama de tan distinguido y laureado despacho profesional.

Fue en un brevísimo instante, mientras cruzaban un paso cebra que los unía en el anonimato de un destino incierto, que se miraron a los ojos.

Uno no había tenido ni tiempo de recoger los objetos personales que tenía en la mesa del despacho, incluida la foto de su eterno novio, que desde que su mentor se había ido, le habían aconsejado que no mostrase tan abiertamente. Aun así el siguió pensando que si sus colegas mostraban con provocante orgullo, la foto de sus adorables esposas rodeadas de los hijos e incluso el perro, él también podía hacerlo con la de su novio, al fin y al cabo cinco años eran todo un record de permanencia más o menos estable, en su azarosa vida sentimental.

El otro con su mentón altivo y su decidido paso, no podía ni quería disimular a todo aquel que se cruzara por delante, el brillante porvenir que le esperaba después de tantos esfuerzos y tantos sacrificios, que incluían casarse con una chica más rica que mona y que no le interesaba más allá de cubrir un expediente siempre complicado, pero que prendida como estaba de él desde la adolescencia y ante la posibilidad que su más que influyente padre pudiese ayudarle en su incipiente carrera, le habían llevado a aceptar una boda que le permitiría situarse donde siempre quiso estar, sin renunciar a su intensa vida sentimental con todos los hombres que se propusiera.

Fue en un brevísimo instante, mientras cruzaban un paso cebra que los unía en el anonimato de un destino incierto, que uno siguió andando cabizbajo, apesadumbrado, con una multitud de preguntas sin respuesta martilleando y una cascada incesante de imágenes revolviéndose en su aturdido cerebro, mientras el otro aminoró el paso a la vez que giraba la cabeza para observarle por la espalda, esperando que aquel hombre joven y con un aire taciturno que le atraía, hiciera lo mismo. Estaba a punto de desistir, acostumbrado como estaba a no esperar tanto tiempo la casi certera complicidad con la presa, cuando el otro, sintiéndose observado, ladeo la cabeza para observarle, como tantas veces había hecho, ni que fuese por inquieta coquetería.

Cruzaron miradas que en otras ocasiones ambos hubieran interpretado a la perfección, pero que en esta se nublaron incomprensiblemente por un fugaz flash. Uno se vio asimismo dos años antes e incluso esa misma mañana cuando se dirigía como siempre al trabajo, con exultante orgullo mostrándose al mundo seguro de su reconocida valía y el otro creyó adivinar en ese rostro bello, pero apesadumbrado, el signo de la derrota, algo que nunca tendría cabida en su vida.

Fue en un brevísimo instante, cuando habían cruzado el paso cebra, que ambos tuvieron el absurdo y certero presentimiento de quienes eran en realidad e inmediatamente uno se giró bruscamente airado y no atisbó a ver al otro que apresurando el paso, se perdió entre la marea de gente que a esa hora se disponían a empezar la jornada laboral, en su signo muy íntimo de temor y debilidad que nunca jamás acostumbraba a mostrar en público.

Fue en ese brevísimo instante de apenas treinta segundos, que sus vidas se cruzaron, unieron y huyeron, en un paso cebra, delante de la sede central del más prestigioso bufete de abogados de la ciudad.

Fotografía: tinta china y acrílico sobre papel. Cebra. pfp