Leo, escribo algo,
—paz, silencio—.
Mi habitación sobre el mar
parece un barco
Voy sin nadie.
Navego a la nada.
Gloria Fuertes
Imagen: Marc Chagall, Le Baie des Anges, 1962
Llevo seis semanas mirando el mar.
Leo, escribo algo,
—paz, silencio—.
Mi habitación sobre el mar
parece un barco
Voy sin nadie.
Navego a la nada.
2 comentarios:
Veo que te identificas con los versos de Gloria.
Que las navegaciones sean mansas, y eso que nunca pueden serlo del todo por razones obvias de la mar vital y de la oceánica. Navegar a la deriva ¿permite encontrarnos a nosotros mismos? ¿O es una entelequia? Lo peor siempre es naufragar. Pero ¿y si el oleaje nos abandona en una nueva playa por descubrir?
Puro ocio y descanso. Feliz verano, fackel
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