Mi lista de blogshttps://www.flickr.com/people/microagua/

Mostrando entradas con la etiqueta símbolos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta símbolos. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de junio de 2009

homo sylvestris


El salvaje medieval europeo presentaba un tipo físico definidamente humano, con características raciales similares a las de la población europea. Un rasgo notable sin embargo lo alejaba de la especie humana; tanto los machos como las hembras ostentaban un cuerpo profusamente velludo; su piel era como la de un oso o la de un lobo. El pelo les cubría todo el cuerpo salvo el rostro, las manos, los pies, los codos y las rodillas . Por lo demás solían ser hombres blancos barbados, con abundante cabellera ondulada, la piel clara, los labios delgados y la nariz estrecha. Las hembras tenían una cabellera extremadamente larga y sus senos estaban desprovistos de pelo.
Por lo regular el salvaje estaba dotado de una fuerza descomunal, sobrehumana; no era raro que llevasen en una sola mano, todo un árbol con las raíces al aire, aunque en muchas ocasiones su tamaño era más o menos semejante a la talla humana.
El salvaje vivía como animal, y le acompañaban bestias reales e imaginarias: ciervos, unicornios, osos, centauros, lobos, dragones, serpientes y leones. Con los animales solía establecer una relación de convivencia y dominio, en la cual las bestias parecían reconocer tanto su afinidad con el salvaje, como la superioridad del hombre.
El hombre salvaje era el símbolo medieval pagano más abiertamente ligado al placer sexual, a la pasión erótica y al amor carnal, de distinto significado del que tenían los demonios, que eran seres espirituales malignos, mientras que el salvaje era una monstruosa fuerza desencadenada por la naturaleza, que asaltaba con bestialidad animal a los hombres civilizados, a los que quería absorver en un descomunal abrazo.
El hábitat del hombre salvaje medieval era la naturaleza, pero no simplemente la suma de los minerales, vegetales y animales, sino un espacio inventado por la cultura para establecer, una red de significados a la sociedad civilizada, un espacio simbólico y artificial. El hombre salvaje se fundía o se confundía en ese medio boscoso, era un hombre natural, simetricamente opuesto al hombre social y cristiano.

El hombre salvaje aparece representado como gigante o como enano, las variaciones iconográficas en el tamaño, obedecen a convenciones plásticas ligadas al tipo de obra y al tipo de narrativa en que aparecía.
Texto basado en el catálogo de la exposición el "Salvatge Europeo".
Fotografía: Ilustración del Libro de Horas, de Carles d´Angulema
Dedicada esta entrada a mi amiga del alma y compañera de Facultad, Silvia Fontanals . Besos Silvita

domingo, 24 de mayo de 2009

anormales


Los seres anormales y mutilados, como también los dementes, eran considerados en las culturas antiguas como dotados de poderes extraordinarios, tal como los chamanes de los pueblos primitivos. Toda mutilación se juzga resultado de una compensación y no inversamente. Es decir, para el criterio psicológico, la cualidad excedente sería una sublimación de una deficiencia original.

Para el pensamiento magicorreligioso sucede al revés; las mutilación la anormalidad, el destino trágico, constituyen el pago y el signo de la excelencia en ciertas dotes, especialmente de la facultad profética. Esta es una creencia de carácter universal.

En algunas mitologías, los seres mutilados se relacionan con la luna (fases, rupturas) y se cree en seres míticos lunares con una sola mano o pie, por cuya magia se puede hacer llover, curar enfermedades, etc.

Esta consideración de la anormalidad afecta no solo a los seres animados sino también a los objetos. Los objetos anormales han sido conceptuados por todos los pueblos como particularmente aptos para desviar las influencias malignas. Entre tales objetos se citan: piedras con fósiles, amuletos en forma de manos de seis dedos o de cuatro; almendras dobles; granos de cereales de aspecto extraño etc.



Texto: Diccionario de símbolos. Juan Eduardo Cirlot
Fotografía: Historie of four-footed beats (1607)