jueves, 26 de junio de 2008

Al fin


Después de una primavera pasada por agua, después de oír llover y tronar durante toda la noche, después de dormir fatal un par de horas, sonó el despertador a las siete, se arrastró como pudo hasta la cafetera la puso en marcha, subió la persiana y abrió la ventana de la cocina, un sol inmenso le cegó por un momento, se giro hacia al calendario que tenía colgado en la pared.
Si, por fin, había llegado el verano.


Fotografía: obra de David Hocney, A Bigger Splash

lunes, 23 de junio de 2008

Aspirador. Animal de compañía. Armas de mujer.

No fue premeditado. Un día, el menor de sus hijos al llegar a casa la encontró aspirador en ristre, hablando en voz alta sobre las últimas noticias, cuando el hijo le preguntó con quien hablaba, le contestó la verdad; con el aspirador.  A su hijo le hizo gracia y lo contó al resto de la familia a la hora de cenar.  A ella no le gustó la rechifla pero cayó en la cuenta de que los días que se dedicaba a ese menester, cuando el aspirador comenzaba a rugir, ella levantando la voz por encima del ruido, verbalizaba todos los problemas familiares o noticias que le preocupaban. A veces incluso, se paraba y hacía énfasis con la mano derecha para darle más contundencia a sus opiniones.


Un día charlando con una amiga, se sinceró y explicó sus largas monólogos con la máquina, el único de la familia que le escuchaba siempre.


Su familia comenzó a preocuparse cuando en respuesta a una encuesta del censo, ella había incluido en el apartado "animales de compañía" a la máquina de aspirar. Intentaron convencerla por todos los medios pero no hubo manera. No cedió.


La situación empeoró cuando comenzó a negarse a salir con las amigas o los viernes al cine con su marido, y en su lugar buscaba la excusa de la limpieza de la casa para encender el electrodoméstico y empezar su monólogo con él.


Al poco tiempo, en casa no había quien parara, el aspirador rugía todo el día de aquí para allá. La convencieron y la llevaron al médico de familia, de allí al psicólogo y de allí al psiquiatra que no pudo hacer gran cosa. No respondió a tratamiento alguno. Mientras, la familia deambulaba por la casa con tapones para los oídos y cascos disuasorios.

El primero en desertar fue el abuelo, estaba muy sordo, pero se puso enfermo de los nervios viendo a su nuera en ese trajín , así que buscó una Residencia soleada y se fue de la casa familiar. El hijo mayor fue el siguiente en desfilar, se fue a vivir con su novia, menos por ella que por dejar atrás ese ruido ensordecedor. El hijo pequeño pidió una beca en el extranjero y derrotado se fue sin fecha de vuelta. El marido, solo ante el peligro, decidió que se merecía otra oportunidad con una compañera de la oficina que hacía tiempo que le hacía ojitos, así que un buen día y después de una breve explicación, cogió sus cosas y se marchó. 

Cuando la mujer vio a su marido salir con las maletas y cerrar la puerta tras él, recorrió la casa vacía arrastrando tras ella el aspirador rugiente . Llegó a la cocina, abrió la puerta del escobero, apagó el aspirador, enrolló el cable y lo metió dentro. Salió al salón, se sentó en un butacón y en un susurro se dijo: ¡al fin, sola¡.

jueves, 19 de junio de 2008

Banksy. El artista invisible


“Pintar algo en un espacio público para hacer pensar o reír a la gente es un delito. Flagelar tu producto por TV, radio, carteles, spam, anuncios en urinarios, regalos 'gratis' para los niños, etcétera, se conoce como marketing.” Armado con plantillas preparadas a modo casero, conocidas como ‘stencil’, y con sprays de aerosol, Banksy, es la punta de lanza de un sinfín de artistas revolucionarios que han cambiado la dirección del juego en el graffiti. Siguen siendo libres, siguen actuando a escondidas, su único escaparate es la calle y los lugares públicos. Pero actúan únicamente por esquivar la legalidad; también utilizan el factor sorpresa y la capacidad de intervenir en los lugares más impensados para sorprender a los viandantes. También les une el espíritu subversivo, el descontento con la sociedad y una actitud crítica que a veces se representa en obras irónicas, otras directas, otras abstractas, otras absurdas. Reivindicando también las vanguardias. Recordando que no es necesario ser un virtuoso de los pinceles para expresarse. Y que los espacios públicos no son sólo para las pancartas de Coca-Cola, Nike o Microsoft. Compañías a las que, por cierto, Banksy ha rechazado millonarias ofertas. Aunque las multinacionales saben bien cómo imitarlo.


Originario de Bristol, donde sus primeras obras se conservan a cargo del ayuntamiento, nadie sabe quién es, qué aspecto tiene o de qué trabaja. Le detuvieron en Brasil hace un par de años, pero poco se sabe de aquello. ¿Es sólo un hombre o es un escuadrón de activistas que se mueven rápido entre las sombras? Nadie lo sabe.


Es notable el trabajo que hizo en el Muro de la Vergüenza en Ramala, Palestina. Y es sencillo toparse con una de sus intervenciones en San Francisco, Barcelona o Berlín. La ‘colección’ de Londres ha sido eliminada recientemente, algunas para su venta otras para limpiar la ciudad.


Aunque mejor explicar sus intenciones con un texto que él mismo eligió y extrajo del diario de un soldado británico de la Segunda Guerra Mundial: “No puedo dar una descripción adecuada del Campo del Horror en el que mis hombres y yo íbamos a pasar el siguiente mes de nuestras vidas. Era sólo una yerma desolación, tan pelada como un gallinero. Los cadáveres estaban por todas partes, algunos en pilas enormes, otros yacían solos o en parejas allí donde habían caído... Llegó una cantidad enorme de pintalabios. No era en absoluto lo que los hombres queríamos, nosotros clamábamos por miles de otras cosas y no sé quién pidió lápiz de labios. Deseo tanto descubrir quién lo hizo, fue la acción de un genio, pura y sencilla brillantez . Creo que nada hizo más por los presos que el pintalabios. Las mujeres yacían en la cama sin sábanas ni camisón pero con los labios rojo escarlata, vagaban por ahí sin nada más que una manta sobre sus hombros, pero con los labios rojos resplandecientes. Vi a una mujer en la mesa post-mortem con su mano aferrada a un pedazo de ellos. Alguien había hecho algo para hacerles individuos otra vez, eran personas , no simplemente un número tatuado en el brazo. Podían interesarse por su aspecto. Ese lápiz de labios comenzó a devolverles su humanidad.”


De modo que la obra de Banksy y los llamados activistas del streetart o stencilart, pretende ser el pintalabios para una sociedad monótona, colectivo de individuos presos en sus propias mentes. Aquéllos que trabajan de lunes a viernes y no acaban de sentirse felices, aquéllos desengañados que creen que todo está perdido y que no somos más que títeres en manos de los poderosos. Banksy pretende remover conciencias y dar un halo de esperanza, utilizando herramientas, medios y canales tan sorprendentes como originales. Disidencia con detalles. Contrabando de ideas. El Houdini del arte callejero.


Imprescindible: http://www.banksy.co.uk/



Fotografía: Intervención de Banksy en Park Road, Bristol.


Texto y fotografía de Javier Duque para "pequeño formato"

martes, 17 de junio de 2008

la psique del observador. Mark Rothko



"Y si he de depositar mi confianza en algun sitio, la otorgaría a la psique del observador sensible y libre de las convenciones del entendimiento.

No tendría ninguna aprensión respecto al uso que este observador pudiera hacer de estas pinturas al servicio de las necesidades de su propio espíritu, por que si hay necesidad y espíritu al mismo tiempo, seguro que habrá una auténtica transación."



Mark Rothko, Catálogo de la Exposicó Fundación Joan Miro de Barcelona. 2000




Fotografía: Light red over Black 1957 Mark Rothko

lunes, 16 de junio de 2008

Los colores del alma. Alexej Jawlensky


A los dieciséis años y durante el verano de 1880, me llevaron a visitar la Exposición Universal de Moscú. Todo aquello me aburría muchísimo. Pero cuando llegué a la sección dedicada al arte (solo había cuadros, y era la primera vez en mi vida que veía cuadros), mi alma experimentó un enorme desasosiego, dejé de ser Saulo, y me convertí en un nuevo Pablo.

Fue aquel el momento más crucial de mi vida. Desde entonces el arte fue mi ideal, lo más santo a lo que mi alma y todo mi ser aspiraba.



Memorias de Jawlesky, dictadas en 1937. Publicadas :Meditationen. Hanan 1970


Fotografía: obra de A. Jawlensky. Meditation

viernes, 13 de junio de 2008

El arte efímero. Antonio Saura

Los conceptos tradicionales de "belleza" y "representación" -entendiendo por la primera la idealización de las formas existentes y por la segunda la fijación objetiva de la realidad- desaparecieron en el vértice de dos siglos; utopía y experimentación se convirtieron en los principios de una modernidad cuyo espíritu positivo ha atravesado el siglo XX.


(...) Durante este recorrido cada movimiento artístico ha contrariado al precedente. La vanguardia se convirtió gradualmente en una acelerada sucesión de impulsos contrarios que han acabado por provocar no solamente la desconfianza del espectador, sino también la imposibilidad de maduración de los artistas y su penosa sumisión a la dictadura de las modas.


La duración de los movimientos ha sido variable, siendo durante los años sesenta cuando aparece una aceleración vertiginosa de los mismos, una crispación estética que ha provocado una saturación, un verdadero colapso ideológico y creativo, que es bien el nuestro.


La artificiosidad de muchas tendencias, su lanzamiento mediático, como si de un espectáculo o un objeto de consumo se tratase y su condición inconsistente y perecedera hacen dudar de su autenticidad e incluso de la razón misma de su existir.

(...) En general, las formas seudo-artísticas a que nos referimos precisan de una máscara trascendente, de aquí los interminables discursos pretendidamente filosóficos, tan farragosos como presuntuosos que las acompañan -cuanto más vacío, más teoría- como una forma de compensar mediante tal ropaje su carencia conceptual


(...) Acompañado de sorprendente batería crítica, asistimos al triunfo pasajero del artista repentino, sin otra experiencia que la práctica de la novedad a ultranza, así como a la dominación de un gran y terrible "ismo" el del arte efímero (...) y el sorprendente rechazo de aquellos creadores cuya labor se focaliza substancialmente en la profundización del universo personal.El simulacro substituye a la convulsión fertilizante de la historia para dar paso al dominio del anti-arte, apareciendo como culpable, en primer lugar la desgraciada posteridad del ready-made de Marcel Duchamp.





"El Paseante" Nº 23-25 1995 (*)





Fotografía: obra de Marcel Duchamp "La fuente" 1917




jueves, 12 de junio de 2008

Antonio Saura: "Un hombre paseaba con la cara oculta con una silla para no ser detenido"

La serie de dibujos titulada 1994 constituyó en cierto modo un reto, un caso extremoso dentro del mundo de la ilustración. Durante todo el año me impuse la obligación de realizar un dibujo diario, condicionado, más bien, por un comentario hallado en la prensa, una noticia, el fragmento de un texto o una imagen sugeridora. Esta disciplina la cumplí a partir del 1 de enero de 1994 y la culminé el 31 de diciembre.

En realidad he "ilustrado" un año entero, obteniendo al final del mismo un diario ciertamente subjetivo que comprende 365 dibujos y otros tantos documentos debidamente repertoriados.

Diez años después de la fecha en que situó Orwell su famosa novela 1984, me pareció interesante reflejar nuestra propia realidad, no solamente como homenaje a la lucidez que demostró en su terrible premonición, sino también para poder compararla con el mundo que vivimos.

Museo del hombre: después de leer centenares de diarios y de publicaciones periódicas, he podido constatar -mis dibujos son el fidedigno testimonio- que Orwell se quedó probablemente corto en su horror imaginado cuando lo confrontamos con el horror de nuestro presente.


"El Paseante" 23-25 1995


Fotografía: Ilustración de Antonio Saura: Un hombre paseaba con la cara oculta con una silla para no ser detenido




Entrada dedicada a mi hijo Javier .

martes, 10 de junio de 2008

Bacon, Francis

Creo que el tiempo es juez de la pintura. Ningún artista sabe durante su vida si lo que hace valdrá siquiera numéricamente , porque creo que han de transcurrir de 60 a 100 años para que la obra empiece a separarse de las teorías que se han tejido a su alrededor y no por lo que el cuadro es.

La moda te indica que determinadas cosas deben conmoverte y que otras no. Esa es la razón por la que incluso artístas que han triunfado, en realidad no tienen la menor idea de si su obra vale o no y no llegaran a tenerla nunca


Entrevistas de David Silvester a Francis Bacon (Debolsillo)


Fotografía: obra de Francis Bacon

domingo, 8 de junio de 2008

Louise Bourgeois ¿la metáfora?

El arte es un privilegio, una bendición, un consuelo. Ser una privilegiada significa que eres una favorita, que lo que haces no es totalmente obra tuya, merito tuyo, sino un favor que se te ha concedido. El privilegio te distingue cuando nada te corresponde. El privilegio es algo que tú tienes y que los demás no tienen. El arte era un privilegio para mí, y tenía que buscarlo, incluso más que el privilegio de tener hijos. El mecanismo artístico en su conjunto es el resultado de muchos privilegios y yo tenía que formar parte de él... El privilegio de acceder al inconsciente. Es un privilegio fantástico el de poder llegar al inconsciente. Tenía que ser digna de ese privilegio y perfeccionarlo. Es también un privilegio el ser capaz de sublimar. Mucha gente no puede sublimar. No tienen acceso al inconsciente. Hay algo muy esencial en ser capaz de sublimar tu inconsciente y muy doloroso en llegar a él. Pero no hay posibilidad de escapar una vez que la capacidad de llegar al inconsciente te ha sido concedida, una vez que te han otorgado ese favor, lo quieras o no...



Fragmento de una entrevista con D. Kuspit 1988, extraído de L. Bourgeois. Destruction of the Father, Reconstructiuon of the Father.



Fotografía: obra de Louise Bourgeois. Femme-maison

sábado, 7 de junio de 2008

invisible azul visible, Yves Klein

...la linea puede ser infinita como el espíritu lo es, pero no tiene la cualidad de llenar el todo inconmesurable, solo el color... el arte de pintar consiste en dar libertad a la materia. Un cuadro como lo entendemos en general es para mi como una ventana de una carcel, donde las líneas los contornos la formas y la composición son los barrotes.


Las lineas concretan nuestro estado mortal, es nuestra vida afectiva, nuestro razonamiento , nuestra educación , ellas son nuestras debilidades y deseos, nuestras facultades y artificios.


El color por contra, tiene una medida natural y humana, nos baña en una sensibilidad cósmica. El color es la sensibilidad hecha materia en su estada primordial.


L' aventura monocroma D. Riout

Fotografía: obra de Yves Klein

(entrada dedicada a mi amigo Arturo)

viernes, 6 de junio de 2008

Antoni Tàpies


"La obra de arte, para que tenga valor, ha de estar engranada a la vida contemporánea, lo que puede ser por que así sea o porque procedentes del pasado las incorporamos a nuestra consciencia del presente".

Es en donde hay la huella de lo humano, viene a decir Tapies, donde reside el arte. La materia hollada, impregnada por la mano y el sentimiento del hombre es el único "valor".


El arte y sus lugares Ed Siruela, 1999

Fotografía: obra de Antoni Tapies

miércoles, 4 de junio de 2008

Dalí Dixit



Lo he dicho ya en La vida secreta : todo me modifica, pero nada me cambia.

De todos los pintores, soy el que más influencias ha experimentado.

Se puede encontrar de todo en mi obra. Chirico, por supuesto, ¿por qué no? Y Picasso, enormemente.

El que niega la influencia, el que procura disimularla, quiere decir que no es sincero consigo mismo, pues al principio siempre hay influencia.

La engullo, la modifico y así nace todo lo contrario.

Donde ellos hacen cubismo, yo hago cosas blandas.

Con Chirico, en lugar de hacer metafísica, hago realismo trascendental.

Las sombras expresadas por Chirico son casi abstractas.

Yo, en cambio, cuando pinto la sombra de un olivo iluminado por el sol, se trata de la sombra de un olivo a las doce y media de la mañana en Port LLigat. Es decir en un lugar concreto.

Era muy joven cuando vi unos Chirico por vez primera. Me había suscrito a la revista L´Esprit nouveau. Era el único,quizás no en España, pero sí en Figueras. Por entonces también recibía L´Humanité. ¡Que escándalo¡ Yo no era comunista evidentemente, pero quería estar al corriente de todo como de Chirico y de su pintura metafísica.



Fotografía: obra de Giorigio de Chirico

martes, 3 de junio de 2008

La disolución de la forma, Kandinsky



"Mucho despues, ya en Munich, en cierte ocasión fui hechizado por un espectaculo inesperado que se me ofreció en mi taller. Era la hora inicial del crepúsculo. Llegaba a mi casa con la caja de pinturas después de realizar un estudio y me encontraba todavía abstraido y ensimismado en el trabajo que acababa de terminar, cuando de repente vi un cuadro de una belleza indescriptible, impregnado de un brillo interior. Al principio quedé paralizado, pero enseguida me dirigí rapidamente hacia aquella misteriosa pintura, en la cual sólo distinguía formas y colores, y cuyo tema era incomprensible. Pronto descubrí la clave del enigma: era una de mis telas, puesta de lado y apoyada en la pared. Al día siguiente traté de revivir a la luz matinal la impresión que experimentara la víspera frente al cuadro. Pero sólo lo logré a medias; aun estando de costado, reconocía constantemente los objetos, y faltaba el bello fulgor del crepúsculo. Ahora ya estaba seguro de que el objeto perjudicaba a mis pinturas."


Mirada retrospectiva (1913)
Fotografía: obra de Kandinsky

domingo, 1 de junio de 2008

resultado Concurso de Relatos




Ganador, relato Nº5, Julia Autor: Ignacio Ampudia



Julia
Eran las tres de la tarde cuando salía de mi casa. Media hora antes me revolvía entre las sábanas decidiendo si ducharme o llamar a la oficina para decir que estaba enferma. La verdad es que no me pasaba nada, físicamente quiero decir. El problema estaba dentro de mi y empezaba a cansarme, tanto, que desde hacía algunas semanas, incluso meses, yo no era yo sino simplemente una silueta difuminada de mi misma. Sin ánimo, sin ganas de hacer algo, sin esperanza. Había perdido los motivos para salir de la cama.
Ni me duché, ni desayuné. Sería mejor esperar a la hora de comer, aunque ya casi tocase tomar el té. Me puse lo primero que vi tirado en el suelo de la habitación utilizando como criterio la intensidad de su olor. Lo único que me importaba de verdad era no perder las gafas de sol. Bajé las escaleras del metro, apagué el cigarrillo y saqué mi abono. En el majestuoso andén de la linea 10 dirección Puerta del Sur apenas unos cuantos perdedores como yo que seguramente iban a trabajar, a perder los mejores años de su vida en una ocupación que les proporcionaba dinero que gastar y mucho tedio. En realidad los trabajadores somos adictos. No podemos salir de ese círculo demoniaco en el que gastar es el requisito para existir, pero para gastar tienes que ganar y para ganar debes trabajar, así que para existir es imprescindible trabajar.
Puse fin a esta pequeña disertación interna cuando el tren entró en la estación. Mi máxima excitación en los últimos días era apostar conmigo misma si la puerta del vagón coincidiría con donde me había situado. Normalmente perdía, pero luego descubrí que sólo había que fijarse en qué zonas de la línea amarilla el color estaba ennegrecido. Aquel descubrimiento acabó con la incertidumbre. Entré en el vagón excesivamente refrigerado y horrorosamente iluminado. Poca gente y mucho desánimo. Me senté junto a un hombre que tenía la mirada perdida pero un gesto afable que inspiraba confianza. Me transmitió seguridad, tranquilidad, una agradable y extraña sensación que me relajó. Comencé a mirarlo timidamente, pocos segundos, de lado, desviando la mirada. Nunca me ha gustado la indiscreción y por supuesto nunca la he practicado, pero aquel hombre... era diferente. Su mirada seguía clavada en el horizonte acristalado del vagón cuando decidí que el sería el depósito de mis penas durante tres paradas.
"No quiero ir a trabajar. Bueno, en realidad el trabajo es lo de menos, de hecho es lo único que me obliga a salir de casa. Si no trabajase estaría todo el día en la cama que es lo único que se me da bien. Dormir y consumir poco oxígeno. ¿Novio? No tengo de eso desde hace algunos años. No, no es asunto de amor. Nadie es tan importante como para dejar querer de vivir, si acaso uno mismo, pero yo quiero seguir aquí aunque me gustaría que fuese de otra manera. ¿Sabe?. No veo ningún sentido a todo esto, no sé si me entiende, a cómo está montado todo este asunto. ¿En que gastamos el tiempo?. En aprender, en crecer, en perder y en morir que, la verdad sea dicha, me parece lo más surrealista de todo. No entiendo porqué tenemos que saberlo, lo de morir me refiero. Si el final es inevitable, ¿para qué tanto lío con lo que sabemos que es cierto?. Imaginese. Viviré cerca de setenta años...no, eso es muy optimista...cincuenta, ¿vale? cincuenta años. Ya he perdido la mitad en las ideas que nunca se hicieron reales y en las que nunca pensé, todo un triunfo. Ahora tengo un trabajo que odio, una familia que detesto y unos amigos a los que les da miedo coger un avión. ¿Los chicos?. Con ese asunto daríamos dos vuelta a la 6, así que mejor dejémoslo. Pero claro, si algo he aprendido es que muchos problemas no están más que en uno mismo. Culpar a los demás no es realista. No se si será verdad o simplemente un mecanismo para que nos fustiguemos internamente y dejemos tranquilos al resto de seres humanos, pero joder, echar la culpa al entorno es lo más gratificante del mundo. Ni siquiera eso. El dolor interno, apretar los dientes y sufrir, como si esto siguiese siendo un valle de lágrimas... en fin...creo que ésta es mi parada... gracias por escucharme... ha sido usted muy amable".
Salí del vagón con la sensación de pesar diez Kilos menos. Pobre hombre, no había dejado que dijese nada, pero para uno que escucha debía aprovecharlo. Llegué a la oficina de buen humor y trabajar no resultó tan penoso como el resto de mi vida aunque sabía que el impulso del desahogo no sería eterno. Al día siguiente no había rastro de él. Un nuevo día, un día menos para el final, un día anónimo que empezaba igual que los demás. Bajé al metro, entré en el vagón, me senté sola. En el asiento de al lado uno de esos periódicos gratuitos sobados. Lo abrí, pasé las páginas sin atender a la letra pero en la séptima una me impresionó: "Un hombre viaja muerto siete horas en un vagón de Metro". Seguí leyendo para no sentirme estúpida, aunque a decir verdad habría que contar el número de personas que hablaron con el. El si sabía escuchar.

ENHORABUENA


Relación de autores y relatos:


Nº 1 Javi Duque

Nº 2 Kundry

Nº 3 Javi Duque

Nº 4 PJDFP

Nº 5 Ignacio Ampudia GANADOR

Nº 6 Kundry

Nº 7 Susana Meitin

Nº 8 Papagena

Nº 9 Anfortas

Nº10 Barbebleue

Nº 11 Xim0

Nº 12 Josefina Lopez de Pastors

Nº 13 Javi Duque

Nº 14 Josefina Lopez de Pastors

Nº 15 Federico

nº 16 Josefina Lopez de Pastors


ENHORABUENA A TODOS, ha sido un auténtico lujo contar con vuestra colaboración. Que sepaís que siempre que os apetezca escribir sobre cualquier tema estaré encantada de publicarlo aquí en mi casa que es la vuestra. Un abrazo a todos y cada uno Pilar


PD. Me encantaría que me facilitarais un correo postal para mandaros una pequeña sorpresa.